La resonancia de los suplicios

El suplicio penal no cubre cualquier castigo corporal: es una producción diferenciada de sufrimientos, un ritual organizado para la marcación de las víctimas y la manifestación del poder que castiga, y no la exasperación de una justicia que, olvidándose de sus principios, pierde toda moderación. En los "excesos" de los suplicios, se manifiesta toda una economía del poder. Michel Foucault, Vigilar y castigar, Siglo XXI editores, Buenos Aires (2002)

Nombre: blanconegro
Ubicación: Argentina

10 agosto 2008

Va siendo el momento de sembrar el maíz, y sigue seco. Al final, todos los años se parecen, nunca llueve a tiempo, o llueve demasiado.
El clima se parece a la gente, uno cree saber cómo va a comportarse alguien, y te sorprende con algo inesperado.
Los que tenemos más cerca, por ahí son los más difíciles. Será tal vez que el afecto vuelve raros a algunos.
Todo ha sido tan extraño. Y yo tuve la culpa, no debí ser cobarde. Pero no quiero que me vean mientras vaya muriéndome.
Me equivoqué, ya no importa.
Son tan lindas las sierras a esta hora, y el campo ya empieza a verdear.
Todo seguirá igual, lo importante de los sitios no cambia, sólo algunos que se van y otros que llegan, pero en el fondo todo permanece.
No quiero arruinar estos lugares con malos recuerdos.
Voy a hacer lo de siempre, aprovecharé este día, como siempre.
Pero a la madrugada, mientras ella duerma, me iré, tan lejos como llegue, y ahí usaré por última vez mi arma.

(a partir de Campo en silencio, de A. Rivera)