La resonancia de los suplicios

El suplicio penal no cubre cualquier castigo corporal: es una producción diferenciada de sufrimientos, un ritual organizado para la marcación de las víctimas y la manifestación del poder que castiga, y no la exasperación de una justicia que, olvidándose de sus principios, pierde toda moderación. En los "excesos" de los suplicios, se manifiesta toda una economía del poder. Michel Foucault, Vigilar y castigar, Siglo XXI editores, Buenos Aires (2002)

Nombre: blanconegro
Ubicación: Argentina

28 octubre 2012


Una mirada puede irse
dejando los ojos desiertos
hasta el instante justo
en que decide volver
a su sitio, el centro de la pupila.
Quedarse, tranquila,
esperando la próxima distracción
para escapar
a ver el mundo, sola,
sin el condicionante
de unos ojos que apenas
sirven para ver lo concreto.