La resonancia de los suplicios

El suplicio penal no cubre cualquier castigo corporal: es una producción diferenciada de sufrimientos, un ritual organizado para la marcación de las víctimas y la manifestación del poder que castiga, y no la exasperación de una justicia que, olvidándose de sus principios, pierde toda moderación. En los "excesos" de los suplicios, se manifiesta toda una economía del poder. Michel Foucault, Vigilar y castigar, Siglo XXI editores, Buenos Aires (2002)

Nombre: blanconegro
Ubicación: Argentina

01 enero 2007

Se me fueron las palabras tras de las luces frías.
No puedo hablar sin que me duela la voz, se me quiebre la garganta.
¿A dónde se fueron mis palabras, alguien las secuestró?
Partieron lentamente, algunas solas, otras de a pares, algunas frases, incluso las preguntas.
No me daba cuenta y ellas se estaban yendo.
Mis ojos miran hacia adentro, tratando de encontrar alguna, pero nada.
Abro los labios y silencio.
Los demás me miran, esperan algo.
Creo que piensan que estoy enloqueciendo.
Sin palabras, no puedo explicarles qué es lo que me pasa.
Es simple, sólo es eso.
Se me fueron las palabras...