La resonancia de los suplicios

El suplicio penal no cubre cualquier castigo corporal: es una producción diferenciada de sufrimientos, un ritual organizado para la marcación de las víctimas y la manifestación del poder que castiga, y no la exasperación de una justicia que, olvidándose de sus principios, pierde toda moderación. En los "excesos" de los suplicios, se manifiesta toda una economía del poder. Michel Foucault, Vigilar y castigar, Siglo XXI editores, Buenos Aires (2002)

Nombre: blanconegro
Ubicación: Argentina

13 marzo 2008

La noche no cesa.
Sus sombras me asfixian,
congelan mis gritos.
La noche me ahoga.
Su hermana la angustia
aparece de pronto
trayendo el silencio;
palabras calladas,
verbos no dichos.
La noche se lleva
lo que aun no fui.